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| LA ESCUELA IH VALLADOLID |
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IH Valladolid ha crecido rápidamente
de tamaño y reputación desde
que se fundó en 1997 por William
Ott. Su éxito se ha debido al laborioso
y concienzudo esfuerzo para asegurar que
cada uno de los aspectos de la escuela proporciona
una rica experiencia cultura y educativa
a los estudiantes, que siempre valoran muy
positivamente tanto de los profesores como
de la escuela y sus métodos, el programa
social y la ciudad, lugar aún desconocido
para los extranjeros.
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Actualmente hay dos centros IH Valladolid:
el centro para la enseñanza del español
se encuentra en la Plaza Mayor 3, en la
zona histórica de la ciudad, y la
matrícula está abierta durante
todo el año. A veces, los grupos
cerrados prefieren las clases en el centro
de inglés, cuyo ambiente es más
moderno, y está situado en la otra
Plaza Mayor, Marcos Fernández, en
Parquesol, un barrio nuevo y seguro.
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Entre las dos escuelas hay un total de 15
clases, áreas sociales, recursos
de autoestudio, ordenadores con acceso a
Internet, además de los profesores
y el personal administrativo, que siempre
están ahí para ayudaros. El
departamento de español tiene una
capacidad para 100 estudiantes y nunca hay
más de 11 estudiantes en cada grupo,
lo que hace que haya un ambiente familiar
y personal. Además, hay una actividad
muy viva y agradable debido al programa
social, abierto a los estudiantes de la
Universidad de Valladolid, por lo que siempre
hay la oportunidad de tener nuevas experiencias
y conocer más gente.
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| LA ESCUELA DE ESPAÑOL |
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El edificio fue construido a finales del siglo
XIX y es uno de los edificios más elegantes
de la ciudad. El centro se encuentra en la primera
planta, encima de los bares. Todas las aulas son
exteriores, con mucha luz natural, y desde ellas
se puede ver la Plaza Mayor y la Plaza del Corrillo.
Sus techos altos y sus suelos de madera nos recuerdan
la casa aristócrata que fue una vez. Esto
contrasta con el mobiliario y la decoración
moderna, así como con los recursos utilizados.
Todo el mundo comenta la elegancia y el cálido
ambiente que se respira por los pasillos. Estudiantes
y plantilla a menudo quedan en los bares situados
en los soportales de la escuela. Viejos y nuevos,
divertidos o lánguidos, típicos
castellanos o decadentes modernistas son el lugar
perfecto para tomar un café, una caña
o unas tapas, disfrutando de la terraza en los
días soleados, cuando la luz viste de rojo
intenso cada pliegue de la plaza.
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